Pedro Azorín

Nace accidentalmente en Yecla (Murcia) en 1935, aunque se cría en Canfranc (Huesca), tierra que siempre reconoció como la suya.

Desde el grupo folclórico de Educación y Descanso de Huesca, comienza a cantar la jota como alumno del célebre jotero Antonio Seral, y a bailarla como discípulo de Mari Villacampa. En Palma de Mallorca obtiene un primer premio, que le faculta para concurrir a otro concurso internacional celebrado en Peruggia (Italia), en el que obtiene el segundo premio.

En 1954 se traslada a Madrid e instruye a los alumnos de la escuela jotera del Centro Aragonés y enseguida se produce su encuentro con el mundo de los bailarines profesionales en Amor de Dios donde empezó a impartir sus clases.

Muy pronto comenzó a ser muy reconocido por los profesionales de la Danza Española que toman masivamente sus clases, durante diversas generaciones. A través de esta impagable labor, produce la elevación de un danza folclórica brillante a una danza escénica con mayúsculas.

Además de sus clases regulares en Amor de Dios, realiza cursillos en escuelas de danza y conservatorios de toda España, sobre todo, en verano, destacando su cita anual con la escuela de Matilde Coral en Sevilla. En los últimos años de su vida, Pedro Azorín se centró exclusivamente en su labor de maestro.

Las compañías más importantes le buscan y Pedro Azorín inicia una nueva andadura en el campo coreográfico. Pilar López, Mariemma, Carmen Amaya, Luisillo, José Greco, Antonio Gades, María Rosa, José Antonio, el Ballet Folclórico Nacional y el Ballet Nacional de Españas se nutren de sus coreografías. Creador de la coreografía de la Jota de Mayo y de la Jota de los Pastores, que han obtenido resonantes éxitos.

Directores y coreógrafos de grandes compañías han recibido sus enseñanzas. Victoria Eugenia, Nana Lorca, Aurora Pons, Cristina Hoyos, Merche Esmeralda, Antonio Márquez y Joaquín Cortés, entre otros. Su último trabajos coreográfico fue el montaje La Dolores, obra que creó para la Compañía de María Rosa estrenada en febrero de 2001.

En su faceta de bailarín de escenario, en 1959 trabaja en el Ballet de Carmen Amaya, montando la coreografía de una jota y bailando como profesional; concurren a los Festivales de España en Sevilla y Pedro Azorín obtiene Premio Nacional de Danza 1959 al mejor bailarín del año. Ese mismo año, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, obtiene un clamoroso éxito.

Deja el escenario momentáneamente y, tras una gira por los Estados Unidos, hasta que, en 1963), se incorpora al ballet de María Rosa, con quien forma pareja de baile en la jota de Albalate. Figuró también en el ballet de Mariemma.

Como bailarín y actor ha participado en las películas Alma Aragonesa, en una nueva versión de Nobleza Baturra, colaboró con la productora americana Walt Disney para su serie Por los caminos de España y, por último realiza una participación en la película de Carlos Saura, Goya en Burdeos (1999).

Fallece el 16 de noviembre de 2001 en Madrid, víctima de una repentina enfermedad.

En 2010 se hizo en Huesca un gran homenaje a Pedro Azorín, con la puesta de su nombre a una calle de la ciudad.

«Jotero mayor del reyno» le llamó Julia Cortés Cabanillas en ABC.

AMOR DE DIOS

Pedro Azorín es uno de los pilares sobre los que se levanta Amor de Dios, donde pone su enseñanza a disposición de los profesionales, poco despues de su llegada a Madrid, en clases que comparte con las que realiza en el Centro Aragonés.

Sus clases se mantienen en continuidad en Amor de Dios hasta el mes de Junio de 2011, pocos meses antes de su fallecimiento. Son más de cincuenta años de labor en la que transmite no solo a bailarines, si no a los bailaores específicamente flamencos que hoy meten sus pasos de jota en baulerías y alegrías. Muchos de ellos de las generaciones más jóvenes, sin conocer su procedencia real.

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