Juan María Martínez de Bourio y Blalnzategui: Juan María Bourio o Don Juan, como le llamaban en Amor de Dios, maestros y usuarios, en señal de un merecido respeto, bien ganado.
Nace en Bilbao el 19 de enero de 1917 y fallece en Madrid el el 6 de abril de 2008.
Siendo un niño pierde a su madre y se traslada con su padre Leoncio Martínez de Bourio Sánchez, a Sevilla, donde vivió hasta que tuvo 12 años. En 1929 fue el último año que pasó en la capital andaluza, durante la Exposición Iberoamericana, vio bailar a “La Macarrona” y a “La Malena”, quienes le impactaron, naciendo así su afición por el arte.
Al terminar los estudios de bachillerato, se traslada a Madrid para estudiar Filosofía y letras. Durante su estancia en Madrid repartía su tiempo entre los estudios y los temas artísticos, entrando en contacto con diferentes personas, entre ellos el pintor Morcillo. En 1933, con 16 años vio actuar a Antonia Mercé “La Argentina”, en el Teatro Calderón, que confirmo la atracción que siempre había sentido por el arte.
En 1934 comienza a estudiar Derecho y segundo de Filosofía, en el Colegio de la Abadía del Sacromonte,en Granada Su contacto con el mundo artístico, a pesar de estar en un colegio interno. Pasa los veranos en Melilla, donde conoce a Federico García Lorca a través de pintor Morcillo.
En esta ciudad le sorprende la Guerra Civil, terminada la misma, ingresa en la Academia de Artillería de Segovia, donde continua con su actividad artística. Junto a otros de sus compañeros, en la fiesta de Santa Bárbara estrenan un sainete andaluz escrito por él. En 1945 deja la Academia militar y vuelve a Madrid.
En 1948 se matrícula en el “Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas”, donde tuvo como compañero Juan Antonio Bardem y Luis García-Berlanga, entre otros.
Entra a trabajar con José Pérez Clavet, dueño de una distribuidora de cine, donde ocupa el cargo de apoderado general de la empresa. Tras decretarse en suspensión de pagos, la Junta de Acreedores le nombró liquidador de los bienes de la compañía, entre los que había un almacén en la calle de la Montera, 24 (Madrid), que en la liquidación le tocó a él.
Es entonces cuando Honorio Fernández Riesgo, administrador y socio de Antonio “El Bailarín”, le pide a Juan María Martínez de Bourio Balanzategui que transforme el almacén en un estudio de danza, para que la compañía pudiese ensayar. Además de Antonio, trabajaron otras compañías, como la de Soledad Miralles, Teresa y Luisillo, Rafael de Córdova y el maestro Solano, quien tuvo un estudio para ensayar con Sara Montiel “El último cuplé”.
En 1953 se convierte en administrador de la Compañía de Teresa y Luisillo, con los que trabaja durante seis años, durante los cuales tiene la oportunidad de conocer a los más importantes agentes de espectáculos del momento (Irene Lidova y Boris Trailine, de París; Sol Hurok y Lividins, de Nueva York; así como con los responsables del Teatro de la Monnaie y el Teatro des Beaux Arts, de Bruselas).
Dos años antes de dejar la Compañía de Teresa y Luisillo,
Para suplir al local de la calle de la Montera, 24, cuyo edificio es declarado en ruina, alquila un local en la C/ Amor de Dios y habilita ocho estudios, cinco en la planta de arriba y tres abajo, donde ensaya, en sus comienzos, el Ballet Nacional Español, dirigido por Antonio Gades.
En los años sesenta, en su faceta profesional como agente de espectáculos, consigue traer a España a grandes representantes de la danza europea, entre los que destaca la compañía de ballet de Maurice Bejart.
Los Estudios Amor de Dios se convierten en un referente: por allí pasan grandes figuras del mundo de la danza y del flamenco, incluida la escuela bolera: María Magdalena “La bailarina con los pies de seda”, Rosario, Antonio Gades, Tomás de Madrid, La Tati, Manolete, Paco Romero, Merche Esmeralda, Carmen Cortés, etc.
Además, pasa a ocupar el puesto de gerente del Teatro de la Zarzuela, dirigido por Lola Rodríguez de Aragón que se hace cargo del mismo tras la reforma efectuada por la Sociedad General de Autores. En este periodo destacan las actuaciones de Maurice Bejart y María Callas.
A partir de 1974 es nombrado Comisario Delegado del Teatro Monumental de Madrid, Gerente del ballet del Festival Internacional de Segovia y Director General del Ballet Nacional Festivales de España, por lo que decide darse de baja como agente de espectáculos.
Entre 1977 y 1980 ocupa el puesto de Director Gerente del Ballet Clásico Español, formado en el seno de los Ballets Nacionales de España.
Tras su retiro de la actividad pública se dedica exclusivamente a la organización de sus estudios y a la academia de baile Estudios Amor de Dios. Únicamente conserva la asesoría del ballet del Festival Internacional de Segovia, del que fue sería gerente durante catorce años.
En 1993, recientemente retirado de sus responsabilidades en el estudio, el Ministerio de Cultura concedió la Medalla de Plata al Mérito de las Bellas Artes (Artes Escénicas y Música) a Estudios de Danza Amor de Dios como premio a su labor histórica y estímulo a su continuidad en el futuro..
