Imprescindibles

Además de maestros y alumnos, otras personas y entidades resultaron imprescindibles en el devenir histórico del centro: Aunque no podamos nombrarlos a todos están en nuestro corazón y tienen nuestro agradecimiento.

Aquellos artistas que después de pasar tiempo en Amor de Dios, divulgaron nuestro nombre con la potencia que su notoriedad posterior les permitió.

Todos los usuarios, artistas, compañías, asociaciones que utilizaron los estudios y que nos ayudaron a sufragar los gastos.

María y su hijo Domingo: María se ocupó de la Recepción de Amor de Dios en la etapa de Bourio durante los años 70 y 80 del siglo pasado, su hijo Domingo, primero corrió por los pasillos y luego también se ocupó de tareas en el centro.

Aurita y Elena: Aurea Rodríguez, ocupó la recepción desde finales de los 80 y Elena Zamorano se incorporó poco después, continúan en la etapa de Fray Luis de León y también algo de tiempo en la calle Santa Isabel, donde se jubilan. Desde la recepción, organizan y cuidan de todos. Ambas son dos de las personas más queridas y emblemáticas de Amor de Dios.

Tito Bermeo, empleado de Amor de Dios desde el 2003 hasta el 2007. Sin él no habría suelos, ni escenario, ni casi nada, trabajó toda la obra y no pudo ser compensado por nosotros como merecía, por su capacidad, trabajo, honradez y profesionalidad.

Elke Stolzemberg, que tantos años estuvo con nosotros, convertida en una gran activista de Amor de Dios,

Teresa , que influyó en que artistas importantes empezaran con sus clases en Amor de Dios y que, despues de tantos años, aun se ocupa de cuidar las plantas.

Noriko Watanabe, que aun toma su estudio para practicar despues de 40 años de Amor de Dios.

Directivos de la Federación de Entidades del Flamenco de la Comunidad de Madrid que desde 1993 hasta 2002, trabajaron y apoyaron la continuidad de Amor de Dios.

Miguel Angel Pascual Molinillo. Que desde su cargo institucional de la Comunidad de Madrid, en el año 1993 tuvo una intervención fundamental, abriendo las puertas al salvamento de Amor de Dios.

Mercedes de la Merced, fallecida en 2013, que, en 2003, desde su cargo de Primera Teniente de Alcaldedel Ayuntamiento de Madrid fue la única política de ese momento que nos escuchó y pidió a funcionarios munipales que analizaran y contestaran la negativa injustificada de otros funcionarios a otorgarnos la licencia de funcionamiento, en el edificio de Santa Isabel.

Asociación de Comerciantes del Mercado de Antón Martín, en especial al fallecido presidente de la Asociación Sr Romero, con quien negociamos la estancia en este edificio, por la comprensión que tuvieron en el periodo de obras e implantación.

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